Un par de apuntes relevantes sobre el Anteproyecto de Ley por el que se modifican las leyes de marcas, patentes y diseños

Return to News — Monday 22 November — 2021 by  Pedro Merino Baylos
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El pasado 20 de octubre, la OEPM informó en su página web sobre el Anteproyecto de Ley que modifica las leyes más importantes de propiedad industrial que afectan a marcas, diseños y patentes, abriendo al mismo tiempo un plazo que finaliza el 19 de noviembre para que terceros puedan remitir alegaciones.

Hacia una actualización

El objetivo que la citada modificación persigue es una actualización de determinados aspectos de esas leyes de propiedad industrial, de tal forma que sus titulares, así como el resto de los sectores implicados, gocen de una mayor seguridad jurídica, al tiempo que se procede a la aclaración de cuestiones que la práctica llevada a cabo desde las últimas reformas ha demostrado confusos.

Oportunidad desaprovechada

Una de las últimas reformas operadas en el ámbito de las marcas fue la implementada por el Real Decreto-Ley 23/2018, de 21 de diciembre, de transposición de directivas de marcas, transporte ferroviario y viajes combinados y servicios de viaje vinculados. Aquí se operaba, entre muchas más, una modificación en los artículos 51 a 61 de la Ley de Marcas 17/2001, y en su Disposición adicional primera sobre “Jurisdicción y normas procesales”, estableciendo la competencia de la OEPM para resolver acciones de nulidad y caducidad de marcas, salvo en el caso de que esas acciones se ejerciten por medio de reconvención al contestar una demanda de infracción de marca, en cuyo caso la competencia es de los Juzgados Mercantiles.

Pues bien, el citado Anteproyecto desaprovecha la ocasión para afrontar una modificación acuciante que está reclamando todo el sector de la propiedad industrial desde hace tiempo. Nos referimos expresamente a que se establezca la competencia de los Juzgados Mercantiles para conocer de cualquier recurso contra decisiones de la OEPM sobre concesión, denegación, nulidad o caducidad de títulos de propiedad industrial. Parece razonable pensar que un buen sistema de propiedad industrial conlleva no solo que el examen de todas esas cuestiones corresponda a profesionales bien cualificados en la materia, como son los que trabajan en la OEPM, sino que además la revisión de sus decisiones debería encomendarse a otros profesionales duchos en propiedad industrial somo son los jueces mercantiles, en lugar de los jueces de la jurisdicción contencioso-administrativa.

La búsqueda de calidad y unidad de doctrina requieren una especialización integral hacia la que conviene avanzar cuanto antes. Este es el afán que mueve a la comunidad de la propiedad industrial en España, destacando a tal efecto las iniciativas impulsadas por el Grupo español de la AIPPI en pos de esa especialización que, desafortunadamente, todavía no han sido acogidas por la autoridad legislativa en nuestro país.

¿Los medicamentos protegidos por modelo de utilidad? Palabras mayores

Otra reforma digna de mención fue la acometida en la actual Ley 24/2015 de Patentes, que tiene poco más de cuatro años de vida desde que entró en vigor en abril de 2017. De entre los cambios que introdujo mencionaremos, por lo que luego diremos, la exclusión de patentabilidad del ámbito de los modelos de utilidad a las composiciones farmacéuticas, es decir, aquellas destinadas a su uso como medicamento en la medicina humana o veterinaria (véase el ordinal IX del Preámbulo). La razón de la exclusión no era otra que las especiales características del sector farmacéutico, concretamente debido a la compleja realidad en la que se mueve la investigación y comercialización de estos productos, que obviamente desaconsejaban concederles protección fuera del ámbito de las patentes, donde el requisito de patentabilidad de la actividad inventiva es más exigente.

Por ello, llama mucho la atención, y este es el segundo aspecto que queríamos destacar de la reforma que se pretende, que se incluyan ahora como invenciones protegibles como modelo de utilidad las sustancias o composiciones farmacéuticas, que precisamente habían sido excluidas hace pocos años en la Ley 24/2015 de Patentes, debido, como se ha indicado, a las especiales circunstancias del sector farmacéutico. Y que sepamos, estas circunstancias no han cambiado. Siguen siendo las mismas. Tampoco encontramos en el Preámbulo del Anteproyecto una justificación al respecto.

La cuestión no es baladí porque, como se sabe, el nivel de actividad inventiva exigible a los modelos de utilidad es inferior al de las patentes y, por ende, es mucho más difícil denegar o anular esta modalidad de la propiedad industrial, lo cual quiere decir que su titular dispone de un monopolio legal fuerte, aunque limitado en el tiempo a 10 años, frente a los 20 años de vida de las patentes. A ello hay que añadir que la norma introduce una figura nueva en nuestro sistema de patentes, el modelo de utilidad derivado. Ya veremos en qué terminan estas propuestas legislativas, una vez finalizado el período de consultas abierto hace pocas semanas.

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