La Comisión Europea ha iniciado una investigación formal sobre Booking para analizar si la plataforma está cumpliendo adecuadamente con las obligaciones que le impone el Reglamento de Servicios Digitales (DSA). El procedimiento se centrará especialmente en dos cuestiones cada vez más relevantes en el entorno digital: la protección de los usuarios frente a fraudes y la transparencia de la publicidad que se muestra en la plataforma.
La investigación examinará si Booking ha adoptado medidas suficientes para prevenir la publicación de alojamientos fraudulentos y proteger a los usuarios frente a estafas vinculadas a las reservas. En particular, la Comisión analizará cómo identifica y gestiona los riesgos derivados de anuncios de alojamientos inexistentes o de establecimientos que suplantan la identidad de negocios legítimos.
Otro de los aspectos bajo escrutinio son las conocidas estafas de phishing. En estos casos, ciberdelincuentes se hacen pasar por hoteles o alojamientos reales para obtener pagos o datos de los usuarios. La Comisión evaluará si el sistema de mensajería de la plataforma y los mecanismos de intercambio de información relacionados con las reservas cuentan con las salvaguardas necesarias para evitar este tipo de prácticas.
La investigación también se extiende al modelo de visibilidad de los alojamientos dentro de la plataforma. En concreto, se analizará si los usuarios pueden identificar con suficiente claridad cuándo un establecimiento aparece destacado por haber pagado una comisión adicional y distinguir esas promociones de los resultados mostrados de forma orgánica. El DSA exige que la publicidad sea fácilmente reconocible y que los usuarios conozcan quién la financia y por qué se les muestra.
Estas cuestiones se enmarcan en las obligaciones previstas en los artículos 34 y 35 del DSA, que exigen a las plataformas digitales de muy gran tamaño no solo reaccionar ante los riesgos que puedan surgir en sus servicios, sino también evaluarlos y adoptar medidas preventivas para mitigarlos. Por el momento, la apertura de la investigación no implica que Booking haya incumplido la normativa. No obstante, si la Comisión concluyera que la plataforma ha vulnerado las obligaciones del DSA, podría imponer sanciones de hasta el 6 % de su volumen de negocio anual a nivel mundial.
Este procedimiento vuelve a poner de manifiesto la creciente presión regulatoria sobre las grandes plataformas digitales. Más allá de reaccionar ante conductas ilícitas una vez detectadas, el DSA exige un enfoque preventivo y proactivo en la gestión de riesgos, especialmente cuando estos pueden afectar a la seguridad de los usuarios o a la transparencia de la información que reciben.